La suerte esta echada

(Dirigida por Sebastián Borensztein – Argentina 2005)
La película se inicia con un Felipe levantándose temprano y con cara de muy motivado. Se pone su buzo y sus zapatillas, sale a trotar. Un tipo se quiere suicidar disparándose un balazo aduciendo que es un mufa (mufa = tipo con mala suerte), desde unos metros Felipe lo convence para que no lo haga y lo invita a tomar desayuno. Sin embargo la mala suerte le da la estocada final y cuando pone el primer pie en la pista para dirigirse hacia Felipe, pasa un camión y lo arrolla. El paisaje que se es parecido a la de la Alameda del Club Internacional en Arequipa (esto lo pongo porque me hizo recordar pues cuando vi esta escena). A partir de ese instante Felipe se convierte en un mufa y su vida se convierte en un desastre, la mala suerte se apodera de todos sus actos.

Su hermano Guillermo es normal pero como que también esta medio mufa, en el sentido de que hay un tipo cuya alarma de auto suena a cada rato en la madrugada. Por esta razón siempre llega tarde, el gerente decide despedirlo. Para colmo de males su novia lo abandona.

Los hermanos Felipe y Guillermo se reúnen con motivo de ver a su padre, a quien le faltan pocas semanas para morir, un tumor cerebral que crece y crece lo esta destrozando. Esta tan mal el viejo que como última voluntad pide que le lleven un “polvito blanco” porque le hacia recordar a un cuerito al que se tiro solo una vez en su juventud. Los dos hijos ven esta propuesta como un disparate y además que complica su existencia ya complicada de ambos.

Los hermanos prosiguen con su vida y tratando de resolver sus problemas, de paso también el deseo del viejo. Para dar solución a lo del padre a Guillermo se le ocurre un placebo es decir, en vez de darle “polvito blanco” le darán una mezcla de aspirina con bicarbonato. Cuando van donde el padre, él ya ni los reconoce, ya ha perdido la visión también. Ni se acuerda lo que pidió. Unas semanas después morirá el padre. Los hijos habrán aprendido varias lecciones en esas semanas.

Pasado un tiempo Guillermo conquista a la chica que bailaba tango y Felipe conseguirá un trabajo en un film coproducción francesa con usa, es decir se quita lo mufa.

“Es verdad la suerte cambia todo el tiempo. Cada decisión que tomamos. Cada intención detrás de cada acto es un pase de magia en el universo. Un giro de la trama que nos coloca en un bando o en otro. La suerte es la suerte. Lo importante es lo que cada uno haga para encontrarse con su propio destino”.

El cine argentino actual es uno de los mejores que se exhiben en un país como Perú. Es ese tipo de cine que te hace pensar, reflexionar. En esta película en giro de comedia logra el cometido de causarnos gracia y a la vez motivarnos a la reflexión. Se juntan el ya consolidado Gastón Pauls (Guillermo) y Marcelo Mazzarello (Felipe). Pauls ya es una costumbre verlo en las pantallas peruanas, desde que vi “9 reinas” me quedo la sensación de estar ante un actor verosímil. A Mazzarello se le ha visto en novelas y últimamente en el cine, su actuación en esta película nos indica un presente y un futuro alentador. El director Borensztein nos propone una serie de situaciones al fiel estilo hollywood, sólo que cuenta con dos actores que hacen sentir argentina las escenas.

Detalle: Sebastián Borensztein (director de la película) hace el papel de vendedor en una escena en que Felipe se va de compras a la ferretería.

Escena para recordar: Palabras del maestro de tango a Guillermo

Maestro: El tiempo es difícil de entender. Para mí vivimos la vida con la ilusión que es un evento en vivo pero en realidad yo creo que es en diferido.

Maestro: A las mujeres no les interesa que le hagan gancho, firulete, bolero. Lo que quieren es un hombre que la abrace de verdad.
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